A pocos pasos del mar y rodeado de luz, Torremolinos captura la esencia más amable de Málaga. Playas amplias, chiringuitos que huelen a espetos, paseos infinitos junto al Mediterráneo y el verdadero estilo de vida malagueño.
MÁLAGA
PLAYA, LUZ Y CIUDAD QUE SE DISFRUTA DESPACIO
En Torremolinos, a 15 minutos del centro de Málaga.
Aquí la vida sucede entre terrazas abiertas, desayunos frente al sol, planes improvisados y atardeceres que pintan el cielo. Torremolinos es una zona vibrante y acogedora y muy bien conectada: tren a la puerta, aeropuerto a unos minutos y la Playa de Los Álamos a 10 minutos andando. Un punto estratégico para descubrir Málaga y la Costa del Sol.
NUESTRAS RECOMENDACIONES LOCALES

MÁLAGA, LUZ QUE NUNCA SE APAGA
Málaga es una ciudad que mezcla siglos de cultura con una energía mediterránea única. Desde su Alcazaba vigilando la bahía hasta las callejuelas del Centro Histórico, pasando por museos, atardeceres y mercados llenos de vida. Aquí la historia no se observa: se respira entre terrazas, plazas y paseos que unen tradición y modernidad sin esfuerzo.

LA COSTA DEL SOL, UN PARAÍSO PARA AMANTES DEL GOLF
En la Costa del Sol, el golf se juega con mar y luz mediterránea. Muy cerca de Torremolinos encontrarás algunos de los mejores campos de golf de Málaga: recorridos técnicos, paisajes abiertos y un clima que permite disfrutar de este deporte todo el año. Una forma única de vivir el golf en la Costa del Sol: hoyo a hoyo, sin prisas y con vistas inolvidables.

EL SABOR QUE VIENE DEL MAR
La cocina malagueña es sincera, cercana y profundamente local. Espetos hechos a fuego lento, fritura recién salida del mar, ajoblanco frío en verano, conchas finas y guisos de siempre que aún huelen a hogar. Comer en Málaga es saborear la tradición marinera, los mercados de barrio y el producto fresco que define a esta tierra.
Vocabulario para integrarse
Espeto
Sardinas ensartadas en una caña y asadas a la brasa, frente al mar. Puro sabor malagueño. Si hay humo de espeto, vas por buen camino.
Biznaga
Flor artesanal hecha con jazmines frescos, símbolo malagueño por excelencia y aroma a verano eterno. En las noches cálidas, el biznaguero recorre los paseos vendiéndolas sobre una hoja de chumbera mientras la ciudad cena al aire libre.
Jábega
Embarcación tradicional malagueña. Forma parte del ADN marinero de la ciudad. Ver una jábega al atardecer es ver historia viva de Málaga.
Fritura malagueña
Conjunto de pescados pequeños fritos: boquerones, salmonetes, adobo, calamares…
Pitufos
En Málaga, los pitufos no son azules: son bocadillos pequeños. Pedirse “un pitufo con aceite” o “un pitufo mixto” es la forma más local de empezar el día. El más mítico es el pitufo mixto, con mantequilla fundida, jamoncito y queso derretido. ¡Y el pan bien crujientito!
Campero
Bocadillo caliente típico de Málaga, hecho con pan de mollete y relleno de jamón, queso, pollo, tomate, lechuga y mayonesa. La clave está en pasarlo por la plancha para tostar el pan y derretir el queso. Un clásico imprescindible de la gastronomía local.
Terrá
En Málaga, el terral es un viento veraniego muy seco y caliente que llega del interior y sube las temperaturas de golpe. Suele aparecer varias veces cada verano… y cuando llega, se nota. No se dice “hace calor”, se dice: “¡Hace un terralazo!”.
Malaguita
¡El verdadero malagueño! Ese que se siente muy de Málaga, presume de su tierra y la lleva por bandera allá donde va.
Aliquindoi
Expresión muy malagueña que significa estar pendiente o estar al loro. Se cree que viene de la frase inglesa “look and do it”, que los marineros británicos decían a los estibadores malagueños en el puerto. Hoy sigue viva en el habla local: “¡Aliquindoi, que te roban!”.
Alobao
Se usa para describir a alguien distraído, empanado o con la cabeza en otro sitio. Muy típico oírlo en Málaga: “¡Estás alobao, tío!”
Miajilla
Una pequeña cantidad. “Ponme una miajilla más de café” es muy malagueño… y muy útil aprenderlo.
Pechá
Forma muy malagueña de decir mucho o una barbaridad. También se usa para hablar de hartazgo o de una gran cantidad de algo. Viene de la palabra “pechada”, aunque en el habla del sur se pierde la terminación. En Málaga no dirás “hace mucho calor”, dirás: “¡Hace una pechá de calor!”
Jartá
Significa “cantidad grande de algo”, generalmente comida o diversión. “Me he pegado una jartá a comer”
Bulla
Se usa para describir el agobio de una aglomeración o de un sitio lleno de gente.
Zaborío
Se dice de una persona sosa, apática o con poco salero. Viene de “desaborido”, y en Málaga se usa con cariño… o con mucha guasa.

FAQs
Kora Olea está muy bien conectado. Estamos junto a la estación de Cercanías Los Álamos, con tren directo al aeropuerto y al centro de Málaga. También puedes llegar caminando a la playa en unos minutos.
En Kora Olea ponemos a tu disposición un parking privado subterráneo con plazas limitadas. Además, contamos con puntos de carga para coches eléctricos.


























